Como se mencionó anteriormente, en el día de ayer el INDEC difundió el informe Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el cuál reflejó en marzo una caída de la actividad económica de un 8,4% en marzo. Mientras que en el primer trimestre, la misma (actividad económica) se contrajo un 5,3%. En pocas palabras, se acentúa cada vez más la recesión.
El EMAE del INDEC de marzo reveló la séptima caída de forma consecutiva de la actividad económica. Recordemos que esto comenzó en septiembre, con una contracción del 0,2%.
En relación al igual mes del año pasado, solo seis sectores mostraron “subas”, allí se destacan la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (14,1%) y explotación de minas y canteras (5,9%).
En contraste, nueve rubros mostraron caída, destacándose la construcción (29,9%), industria manufacturera (19,6%), comercio mayorista, minorista y reparaciones (16,7%). Mientras que el sector financiero cayó un 15,2%.
Más allá de que la actividad económica, viene cayendo desde septiembre, en el primer trimestre del año se contrajo un 5,4%, superior al último trimestre del 2023 (1,5% interanual). De igual modo, esto coincidió con la mega devaluación del 118%, liberación de los precios y un feroz recorte al gasto. De hecho, en el día de ayer, el Presidente, Javier Milei reconoció que “se le fue la mano con el ajuste”.
Entre tanto, el Gobierno espera para este 2024, una caída del 3,4%, por encima de los pronosticado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) del 2,8%. Es más, el ministro de Economía, Luis Caputo señaló que “lo peor ya pasó”. “Sin duda soy optimista, veo un crecimiento en ‘V’. Estamos viendo indicadores de recuperación, esos indicadores de recuperación económica se ven, y por supuesto, el sector financiero”.
La opinión de los analistas
Por otro lado, los analistas sostienen que la recuperación económica comenzaría recién en el último trimestre del año: “el dato está en línea con lo esperado, pensamos que esto va a seguir en caída. De igual modo, sostenemos que en abril va a haber una caída más chica. Sin embargo, va a haber una caída más pronunciada en julio y un efecto rebote en septiembre”, dijo Fausto Spotorno, economista de Orlando Ferreres.
Recordemos que la última caída económica fue en agosto del 2020, cuando en aquella oportunidad cayó un 11,4% interanual, como consecuencia de la pandemia y de las restricciones. Ahora, el Gobierno espera que el campo liquide la cosecha gruesa. Es más, el sector agropecuario le pide al Palacio de Hacienda una nueva devaluación, para así poder liquidar.
“Marzo es piso por el tema de la cosecha, en el segundo trimestre explica el 1,5% del PBI y va a crecer 50% interanual. Mientras que el resto de la economía va a continuar en caída. Vos ahí tenés dos opciones, en primer término hacés una recuperación lenta y obtenés reservas con el saldo comercial o empezás a buscar dólares financieros para recuperarte más rápido. Lo primero es lo mejor”, manifestó Sebastián Menescaldi, socio adjunto de EcoGo.
Del mismo modo, en abril hubo algunos indicios de una tenue recuperación, como es el caso de la producción de autos (13,8%), acero (44,3%), industria láctea (9,8%), cemento (9,2%), consumo de electricidad (0,9%), recaudación de IVA (1,7%) y la confianza del consumidor (1,3%), de acuerdo a Econviews.
Un crecimiento que no se ve
“Esto es una clara muestra de arrastre, si vemos, en abril hay una caída más pequeña, pero el repunte y la recuperación propiamente dicha no se ve. Los Impuestos relacionados a la actividad no mostraron signos de mejora, es más probable un repunte en distintos sectores para la segunda mitad de año”, expresó Francisco Rittorto, economista de ACM.
De igual forma, el Gobierno está en una encrucijada, ya que si se recupera la economía rápidamente, se perdería el superávit comercial, por mayor demanda de importaciones (restringidos por un sistema de pagos en cuotas), el Banco Central compraría menos reserva y sería más difícil sostener el dólar planchado. El otro punto, sería bajar la inflación, con la recuperación salarial.
En contraste, otro punto es la recesión en el mercado laboral. De acuerdo a los últimos datos se perdieron 126.000 puestos laborales en el sector privado, desde septiembre del año pasado hasta marzo de este año.
Por último, la Consultora LCG espera una contracción del 4% del PBI este año: “el consumo lamentablemente va a seguir cayendo”.