Hace algunos días se confirmó que la transnacional Techint perdió la licitación para construir un ducto de gas de 480 kilómetros desde Vaca Muerta hasta la Provincia de Río Negro. Y finalmente la ganadora fue la compañía de la India Welspun. Sin embargo, esta derrota de Paolo Rocca generó un conflicto con el Presidente Javier Milei.
En ese aspecto, el Jefe de Estado defendió la apertura de importaciones y salió al cruce de aquellos que cuestionan la decisión, dejando entrever que, las objeciones responden a intereses personales. “La nueva Argentina”, dijo el Presidente. “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticas hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causan la apertura, ya sabés quien le llena el sobre”, disparó.
Posteriormente cuestionó al dueño del Grupo Techint, Paolo Rocca, a quienes salen “en defensa de Don Chatarrín de los tubitos caros”.
Es que sin dudas, esto marca un precedente, ya que es la primera vez que una compañía extranjera le gana una licitación a un proveedor local en un rubro fundamental, la energía/petróleo. Hay que decir que Welspun dispuso de una oferta de USD 203 millones de dólares por 480 kilómetros de ductos, que implica un valor de 25% menos que la oferta de Tenaris-Siat, uno de los brazos del Grupo Techint. El argumento de la T es que esa brecha es pura y exclusivamente competencia desleal, con tubos que se producen en la India, pero los insumos vienen de China a precios muy inferiores a los del mercado.
Javier Milei vs Paolo Rocca
Pero, el Gobierno libertario determinó que no va a aplicar medidas antidumping y descarto implementar barreras comerciales adicionales. Es más, una fuente de Casa de Gobierno señaló: “no vamos a pagar más caros los caños”, aludiendo a que, incluso si hay subsidios externos en el precio del producto, el costo lo van a asumir otros países, pero no la Argentina.
Mientras que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó en un comunicado que conservar los precios altos en los insumos afecta la rentabilidad de los proyectos y evita la inversión, el empleo y las exportaciones. Subrayó que “caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menor empleo, menos exportación”.
El funcionario cruzo la vigencia del sistema de preferencia local derogado, conocido como “compre nacional”. Del mismo modo, señaló que aseverar derechos exclusivos a ciertos proveedores desalienta la competencia y, a largo plazo, deriva en costos más elevador en detrimento de las empresas y los consumidores argentinos.
Como respuesta, Rocca manifestó que la importación de tubos financiados con subsidios internacionales va a favorecer a la producción extranjera y destruye a la industria argentina. De acuerdo al Grupo Techint, la carga fiscal local perjudica la competencia en igualdad de condiciones, y el ingreso extensivo de insumos importados, arriesga inversiones y puestos de trabajo en el sector.
Igualdad de condiciones
De todos modos, hay que decir que, la licitación agrupa al consorcio Southern Energy (SESA), que está integrado por Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, YPF, la empresa noruega Golar y la compañía británica Harbour Energy, con el fin de exportar gas natural licuado (GNL). En ese sentido, la cuestión pasa en como se focaliza la política industrial, impuestos y la competitividad de la industrial local en un escenario con apertura indiscriminada de importaciones.
A su vez, Rocca advirtió que hay factores de presión internacional y el empleo formal, más que nada debido a la influencia de países exportadores como China, cuyas políticas de precios bajos impacta de manera directa sobre el sector manufacturero de la Argentina.
Los dichos de Federico Sturzenegger a la no licitación a Techint
“La noticia es que se deja de lado al Grupo Techint, uno de los productores de caños más importantes del mundo. Me motiva compartir estas reflexiones escuchar a mucha gente decir que el consorcio debería adjudicar al grupo por ser productor nacional a la postre parece ser lo más lógico ¿no?: si lo podemos producir acá ¿Por qué lo importaríamos?”, comienza Sturzenegger.
Y prosigue: “Primero, Grupo Techint habría ofrecido los caños 40% más caros. Aunque también quizás pensara que aún así debería habérseles adjudicado (de hecho esa es la lógica del compre nacional felizmente derogado), creo que eso es indefendible. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menos inversiones, menos empleo, menos exportaciones”.
De todos modos, el funcionario destacó que, ya que el valor del gas está fijo, “ese mayor costo lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores. Es el costo argentino que le dicen”.
El ministro enumeró el segundo punto “la importación genera la necesidad de una exportación. Es decir que la importación a menor costo genera un cambio en el tipo de cambio que genera rentabilidad en otras industrias de exportación con innumerables beneficios de eficiencia, empleo y riqueza. Son los beneficios de la apertura económica. No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si los permitimos nunca quebraremos nuestra década de estancamiento”.
Los oferentes de esta licitación
Al mismo tiempo, enfatizó en que, luego de ver las ofertas de los otros oferentes, el primer productor mundial de tubos sin costura “habría dicho que si podía ofrecer los caños a un 40% menos (epa!) y también argumentó que el consorcio tenía que darle un First-Refusal que quiere decir que la posibilidad de mejorar cualquier oferta que se presentara”.
Y continuó: “si las licitaciones se hacen otorgándole un First-Refusal a una empresa, es probable que no se presenten muchos oferentes. Sabrían que muchas ofertas que hagan serían inútiles porque habrá una empresa que podrá ganarles luego de ellos presentar su precio. El resultado será mucho menos competencia futura en el sector y, eventualmente, costos más altos”.
Por otro lado, Sturzenegger cerró el escrito haciendo referencia a que “Vaca Muerta va a representar oportunidades increíbles en los próximos años. Habrá negocios, empleo y riqueza para crear para todos. Pero para ello hay que mirar con sentido estratégico. Pensar a largo plazo. Y en ese sentido, lo más importante es respetar los contratos y las reglas de juego. Algo que le ha costado horrores a Argentina donde parece prevalecer el corto plazo aún si implica resignar todo el futuro. Es mucho más negocio para todos (incluso para el Grupo Techint aunque hoy no lo vea así) que esta industria crezca competitiva y sana”.
El inicio de Techint
Mientras que la T es un enorme conglomerado industrial que se fundó en 1945, que mediante Tenaris, brazo de Techint es uno de los mayores productores de tubos de acero del mundo, con plantas en todo el mundo, con más de 26.000 mil empleados a nivel mundial.
En nuestro país, Tenaris-Siat tiene varias plantas, entre ellas la de Valentín Alsina, Partido Bonaerense de Lanús. Y la misma (planta) tuvo un rol fundamental en la fabricación de caños para el Gasoducto Néstor Kirchner, obra fundamental para el transporte de gas de Vaca Muerta.
Desde el año pasado que, Paolo Rocca advierte en muchas oportunidades que, si la empresa no resultaba ganadora en la licitación, su continuidad en el país estaba en duda.
Por último, según lo que trascendió en el mercado, la empresa de Valentín Alsina, que tiene 400 empleados, cuenta con pedidos garantizados hasta junio, pero aún no hay definiciones claras acerca del segundo semestre del 2026.
