Como se mencionó anteriormente, ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el índice de inflación de julio, y arrojó un 2,1%, que, a su vez, representó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales (P.P.) con respecto al 1,9% de junio. En lo que va de este año, el acumulado de precios trepa a un 19,3%. Entre tanto, la interanual alcanza a un 33,8%.
De por sí, se rumoreaba que el porcentaje de inflación de julio iba a dar por encima de lo que fue en junio, terminando con tres meses consecutivos de desaceleración. Es más, las propias Consultoras Privadas ya habían anticipado que el índice de inflacionario de el séptimo mes del año iba a dar por encima del 2%. De todos modos, el pasado viernes se conoció la inflación de ese mismo mes (julio) de la Ciudad de Buenos Aires, y fue de un 2,9%, saltando 1,1 puntos porcentuales (P.P.), en relación al 1,8% de junio.
Más allá que el dato estadístico de la Ciudad de Buenos Aires sirve como referencia a nivel nacional, hay que indicar que a partir de 2022, se le dio una mayor importancia a los servicios, por la actualización de la fórmula de cálculo, algo que no ocurrió a nivel INDEC, que también se había rumoreado que iba a actualizarse, pero no sucedió, luego de la polémica salida del titular del organismo, Marco Lavagna en febrero pasado.
De todos modos, en la Ciudad de Buenos Aires le dan una mayor importancia a los precios estacionales, como el turismo, vacaciones de invierno, la recomposición de las tarifas de los servicios público, que impactaron de lleno en el índice inflacionario de julio.
La opinión del ministro Luis Caputo
Antes de que se conozca este dato de la inflación de julio, el ministro de Economía, Luis Caputo anunció una flexibilización de los créditos en dólares para las empresas que “es un tema de tiempo hasta que la inflación converja a niveles internacionales”.
El funcionario además advirtió que julio es un mes estacionalmente alto e indicó que “todos los países están sufriendo una mayor inflación y un menor crecimiento”, a raíz del incremento global del petróleo por la guerra en Medio Oriente. Mientras que acerca, el índice de precios al consumidor en los Estados Unidos, que se dio a conocer el miércoles, reflejó el salto del 2024% en lo que va de este 2026, debido al costo de los combustibles que empujó la inflación de julio a 4,2% interanual, siendo el nivel más alto de los últimos tres años.
“El proceso de desinflación que estamos viendo es fenomenal. Hay que comparar la situación actual con hacia donde íbamos, que era una hiperinflación. Por ejemplo, el caso chileno que empezó con su programa en el ’75 y no fue hasta el ’95 que llegó a tener tasas de un dígito”, destacó Caputo.
Por otro lado, en la medición de julio, Alimentos y Bebidas no Alcohólicas tuvo un incremento de 2%, por debajo del promedio en general, en línea con lo que adelantaron varias Consultoras Privadas, por el descenso de las verduras y los cortes de carne, que, de algún modo, contrarrestaron algunas alzas como las hortalizas, el zapallo anco y la lechuga.
Cuáles fueron los rubros que más subieron y cuáles no
Entre tanto, el rubro que registró una mayor variación mensual en julio fue Recreación y Cultura, con un incremento de 5%, a raíz del aumento de los paquetes turísticos y servicios culturales, sostuvo el INDEC. Mientras que en relación a esta categoría que tiene un componente exclusivamente estacional. Siguió Restaurantes y Hoteles con una suba de 2,8%.
En contrapartida, Prendas de Vestir y Calzado fue el ítem que más descendió, con una contracción de 1,3%, empujada principalmente, por las liquidaciones de la temporada de invierno y una mayor competencia en la industria.
Al mismo tiempo, en este informe se desprende que en Gran Buenos Aires (GBA) fue la relación con mayores subas con un 2,3%, Cuyo reflejó una inflación menor al índice general, con un 1,9%.
Las proyecciones para lo que queda del año
Los economistas advierten que habrá una desaceleración en lo que resta del 2026, pero destacan que será difícil bajar del 1,5% mensual, y ven imposible la meta del Gobierno de Javier Milei de que este año el índice inflacionario llegue a cero.
“Esperamos que en el segundo semestre el índice se ubique levemente por debajo del 2% mensual, entre el 1,6% y 2%. Creemos que no va a bajar mucho más, por la presión de la oferta en dólares, que suele ser más escasa en los segundos semestres. Esta vez será diferente por las exportaciones energéticas, aunque la liquidación de la cosecha gruesa se realizó en la primera mitad del año. No me extrañaría que el dólar se mantenga menos estable que en los meses anteriores y que el Gobierno me cueste más comprar”, señaló Fausto Spotorno, Director de la Consultora INECO.
La inflación en CABA
El Gobierno de Javier Milei recibió una mala noticia respecto a junio. Como se mencionó previamente, el viernes pasado se dio a conocer la inflación del séptimo mes del año de la Ciudad de Buenos Aires, que fue de un 2,9%, lo que significa un incremento de 1,1 puntos porcentuales (P.P.) frente a junio. Así, la variación interanual alcanzó el 33,2% y en lo que va del año el acumulado llegó a 19,4%.
De acuerdo al informe del Instituto de Estadística y Censos (IDECBA), los principales rubros que aumentaron fue Restaurantes y Hoteles, Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y Otros Combustibles, Transporte, Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, y Recreación y Cultura. Todas estas categorías sumaron en conjunto 2,11 puntos porcentuales (P.P.) al índice general de IPCBA.
Como se dijo antes, la categoría que más subió fue Restaurantes y Hoteles, con un 5,3%, a raíz del alza en las tarifas de comidas fuera del hogar por las vacaciones de invierno. Mientras que el sector Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y Otros Combustibles subió 2,7%, influyendo 0,54 puntos porcentuales (P.P.) del índice general, como consecuencia de los incrementos en gastos comunes, alquileres y tarifas eléctricas.
Por último, hay que decir que la metodología para calcular la inflación en la Ciudad de Buenos Aires es distinta a la que se utiliza a nivel nacional. En el territorio porteño tiene más injerencia los servicios frente a los bienes, mientras que a nivel nacional la ponderación es opuesta. Por esta razón, los datos de inflación en CABA no pueden equipararse directamente con el resto del país.
