En el mediodía del viernes, la Confederación General del Trabajo (CGT), determinó movilizarse al Congreso, cuando comience el debate parlamentario en la Cámara Alta.
De igual forma y como se mencionó previamente, se resolvió el viernes al mediodía, tal como lo adelantó el portal Infobae. Al mismo tiempo, ganó la postura mayoritaria del movimiento obrero de convocar una marcha al Parlamento, mientras que los gremios díscolos pedían un paro general de 48 horas. Entre tanto, hubo algunos sindicatos, como los de Transporte que pedían que convoquen a un paro de 12 horas para favorecer la asistencia de los manifestantes. Finalmente la pulseada la ganaron los sindicatos dialoguistas que convocaron a una marcha.
Entre tanto, el líder de La Bancaria y Diputado Nacional de Unión por la Patria (UXP), Sergio Palazzo le pidió a la central obrera que llame a un paro general para que así más gente participe de la movilización, además de que la marcha de este miércoles sea la punta de lanza de un plan de lucha que irá creciendo en intensidad.
Y más allá de que se definió que habrá una movilización al Congreso sin un paro general, cada gremio tiene libertad de acción para disponer de un cese de actividades para permitir que los trabajadores puedan ir a la marcha.
Del mismo modo, las propuestas de una huelga general no tuvieron el apoyo necesario del triunviro cegetista, donde el sector mayoritario es el dialoguista, que hasta el día de hoy continúa dialogando los cambios en la reforma laboral.
El apoyo de los Gobernadores a la reforma laboral
Mientras que puertas adentro de la sede de la CGT hubo quejas y cuestionamientos para con el Gobierno de Javier Milei por esta modernización laboral, pero también salieron al cruce de los Gobernadores, que, a excepción de algunos del Partido Justicialista (PJ), no quisieron reunirse con los líderes cegetistas en sus Provincias para debatir justamente sobre este tema, por lo tanto, los Mandatarios Provinciales dejan entrever que apoyarán la iniciativa del Ejecutivo.
“Esta lucha no termina porque después del Senado tiene que ir a Diputados; si se llega a aprobar este Ley en general, esperamos que en el tratamiento del articulado haya muchas modificaciones que respeten los derechos del movimiento sindical”, sostuvo el titular del gremio Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez: “nosotros pretendemos prácticamente neutralizar todo aquel artículo que atente contra los derechos del trabajo”.
Por otro lado, el líder de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Gerardo Martínez enfatizó en que la estrategia se trata de “seguir dialogando con todos los sectores que puedan influir en el rechazo a esta reforma que atenta contra los derechos individuales y colectivos de los trabajadores”. Pero si eso no prospera, advirtió que “recurriremos a la Justicia para solicitar el rechazo de aquellos artículos que sean inconstitucionales”.
A este encuentro de la CGT asistieron los cosecretarios generales Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Trabajadores del Vidrio), Octavio Argüello (Camioneros); Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA), Hugo Moyano (Camioneros), Osvaldo Lobato (UOM), Héctor Daer (Sanidad), Sergio Romero (UDA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Sergio Palazzo (La Bancaria), Sebastián Maturano (La Fraternidad), Horacio Calculli (Aeronavegantes), Norberto Di Próspero y Elena Ferreyra (APL), entre otros.
Una reforma casi aprobada
Pero más allá de las críticas y cuestionamientos, los referentes del movimiento obrero dan por sentado que esta reforma laboral se transformará en Ley y por eso, los esfuerzos pasan por conseguir respaldos para que haya cambios en la Cámara Alta, principalmente en el articulado que habla de la ultraactividad y la cuota solidaria, que pone e jaque el financiamiento de los gremios.
De todas maneras, según lo que adelantó Infobae, los rumores que circulan acerca de los cambios que aceptó el Gobierno, apuntan más que nada, a congraciarse con los Gobernadores, cuyo apoyo es fundamental para la sanción de esta iniciativa y al movimiento obrero sólo le darían un alivio a dos de sus reclamos vinculados con “la caja sindical”.
Al mismo tiempo, hay versiones de esta reforma laboral, donde se incluiría una fórmula para conformar a los Mandatarios Provinciales, debido a la baja de Impuestos que está en este proyecto: es decir, postergar para más adelante la reducción de las alícuotas de Impuestos, como Ganancias para grandes empresas, que perjudicarán la masa de recurso coparticipables que reciban las Provincias.
Mientras que algunas fuentes señalan que el ministerio de Economía buscó una variante que no resignará la baja de Impuestos, que es precisamente la bandera los libertarios, pero que la difiriera para encontrar una salida a mediano plazo de esta encrucijada que pone en jaque la sanción de esta reforma si los Mandatarios Provinciales se retoban. Se pone en juego $1 billón para las Provincias.
¿Qué piden los gremios?
Entre tanto, en la CGT se le concederían dos de los puntos que piden a cambio: en pocas palabras, dejarían a salvaguarda las cuotas solidarias para los gremios (no así los aportes obligatorios que van a las arcas de entidades empresariales en concepto de capacitación) y se eliminaría el Artículo 161, que reduce la contribución patronal destinada a las obras sociales sindicales del 6% al 5%, y que, de acuerdo a los gremialistas, implica en los hechos un desfinanciamiento directo del sistema de salud que administran los sindicatos. Las estimaciones oficiales sostienen que esta reducción representa una pérdida de entre 679 y 700 millones de dólares anuales, que equivalen al 0,1% del PBI.
Al mismo tiempo, quedarían intactos, más allá de la presión del movimiento obrero, los artículos que reglamentan el derecho a huelga en servicios esenciales, la prelación de los convenios por empresa, la limitación de la ultraactividad de los convenios y las restricciones de las asambleas.
“Si se aprueba la reforma laboral va a haber una mayor conflictividad social”
“La marcha del 11 tiene como objetivo mostrar el repudio y el rechazo a este proyecto de reforma laboral”, sostuvo el triunviro de la CGT, Cristian Jerónimo. De acuerdo al referente gremial, la iniciativa “no moderniza nada”, y causará “un impacto negativo en el mundo laboral”, perjudican a las pequeñas y medianas empresas, sin producir beneficios ni mejoras reales.
Y es que para el líder de la CGT, la iniciativa representa “un proyecto regresivo” y reiteró: “cualquier proyecto de modernización laboral tendría que incluir más derechos, no menos derechos, no quitarle derechos a los trabajadores”. Del mismo modo, destacó que la central obrera no opone a discutir la modernización laboral, siempre y cuando se garanticen y respeten la discusión colectiva sectorial.
Al mismo tiempo, Jerónimo brindó declaraciones a Radio Mitre, y allí cuestionó la narrativa oficial acerca de la necesidad de “actualizar” la actual legislación. Además explicó que “existe una herramienta que funciona muy bien, que son los convenios colectivos de trabajo”. De todos modos, destacó que, cuando hay una necesidad en algún sector, “las partes competentes se sientan y se ponen de acuerdo”, algo que, según él (Jerónimo), no está en el proyecto oficial.
Jerónimo apuntó a los cambios en las horas extras y el banco de horas que está incluido en el proyecto oficial. “Prácticamente quita las horas extras y las transforma en un banco de horas”, dijo. Señaló que el trabajador deja de recibir un pago adicional y queda sujeto a la decisión del empleados acerca de la distribución de los horarios. De acuerdo a él (Jerónimo), “queda a disposición del empleados, que le puede pedir a alguien que hoy trabaja ocho horas que se quede doce o trece horas”.
La crítica a Federico Sturzenegger
De igual modo, el gremialista denunció la “carga maliciosa e ideológica” del proyecto, a la que asoció con el ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, como el “cerebro” de esta reforma. A su vez, tildó a algunos artículos como “gravísimos y anticonstitucionales” e insistió en la ausencia de una convocatoria real y una discusión tripartita: “nunca nos sentamos en una mesa con las partes intervinientes, a discutir algo que realmente tenga impacto real en el mundo laboral”.
En esta entrevista, el dirigente sindical reclamó la ausencia de diálogo con el Gobierno. “Nunca nos convocaron, te puedo asegurar que nunca sucedió”, subrayó. De todos modos, cuestionó el rol del Consejo de Mayo, al que calificó como “un espacio consultivo no vinculante”, y citó como ejemplo la disidencia del referente de la UOCRA, Gerardo Martínez, cuyas objeciones no frenaron el avance de la iniciativa.
También subrayó el rechazo de otros protagonistas sociales y empresariales. “Hace muy pocos días salieron muchas cámaras empresariales, entre ellas, la CAME y la CGE, a rechazarlo”, disparó. Y agregó: “queda claro que no es un proyecto que incentive a la gran mayoría del mundo laboral”.
Y acerca de la organización de la movilización, Jerónimo indicó que la concentración principal se hará a las 15 horas en la Plaza de los dos Congresos. Mientras que, también se realizarán movilizaciones frente a las Casas de Gobierno en todas las Provincias. “Repudiamos el proyecto y apelamos a la reflexión de muchos Gobernadores, para que no manden a sus Senadores a votar en contra de los trabajadores”.
Las posibles consecuencias de la sanción de la reforma laboral
Al mismo tiempo, el referente del gremio de los Trabajadores del Vidrio advirtió sobre las posibles consecuencias institucionales si no se avanzaba con el diálogo y el avance unilateral de los cambios. “Es de una gravedad institucional lo que está pasando en la Argentina. Nosotros tenemos una responsabilidad institucional y ellos tenían que generar el ámbito y eso nunca se generó”.
Jerónimo enfatizó en cuáles son las razones para convocar a esta protesta: “todos los días cierran empresas y se pierden miles de puestos de trabajo y esta a la vista”. Además alertó que está situación podría agravarse “no descartamos que, si no son escuchados nuestros pedidos, se pueda escalar la conflictividad”.
Por último, la CGT desde diciembre que comenzó con un plan de lucha con distintas medidas. De igual modo, la continuidad y el alcance de las próximas acciones dependerán de las respuestas que reciban tanto del Ejecutivo como del Congreso.
