Como se mencionó anteriormente, el INDEC difundió el índice de pobreza del primer semestre de este año, que fue de un 52,9%. Entre tanto, la indigencia se ubicó en un 18,1%, en base al relevamiento de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Este semestre corresponde a los primeros seis meses de Gobierno de Javier Milei, y este porcentaje representa 11 puntos más que el 41,7% del último semestre del año pasado. En ese mismo período, la indigencia fue de un 11,9%.
Por otro lado, estos números se encuadran con los porcentajes que había en año 2001, cuando gobernaba el ex Presidente, Fernando de la Rúa.
Ese 52,9% de pobreza y 18,1% de indigencia “implica que para el universo de los 31 aglomerados de la EPH, que están por debajo de la línea de la pobreza, están 4.319.760 hogares que aglutinan 15.685.603 de personas, y dentro de ese conjunto, 1.378.142 hogares están por debajo de la línea de indigencia, lo que significa que 5.379.588 personas son indigentes”, señala el informe del INDEC. Si ese porcentaje lo extendemos, a toda la población (47,1 millones), tomando la población rural, significa que 25 millones de personas son pobres, de los cuáles 9 millones son indigentes, porque no les alcanzan sus ingresos o bien no los tienen.
Y más allá de la ayuda social, lo que se destaca en este relevamiento es la pobreza infantil con un 66,1%. Así sobre poco más de 11 millones de menores de 14 años, 7,3 millones viven en hogares pobres.
Por otro lado, esto significa que 2 de cada 3 chicos menores de 14 años vive en hogares pobres, y 3 de cada 10 chicos pobres (28,4%) son menores de 14 años.
Nuevos pobres y nuevos indigentes
Si tomamos en cuenta el último semestre del 2023, la pobreza de ese período al primer semestre del 2024, la pobreza se incrementó en 11 puntos; es decir de un 41,7% a un 52,9%, que equivale a que 5,3 millones son nuevos pobres. Mientras que la indigencia pasó de 11,9% a 18,1%. En pocas palabras, hay 3 millones de nuevos indigentes.
Por su parte, en la región noreste (Corrientes, Formosa, Resistencia y Posadas), la pobreza fue de un 62,9%, con una indigencia de un 23,2%. Mientras que en el Gran Resistencia, la pobreza fue de un 76,2%, siendo la mayor de toda la medición oficial.
La ciudad de Buenos Aires (CABA) y el Gran Buenos Aires (GBA), la pobreza fue de un 52,8%, Cuyo 52,3%, la región pampeana 49,9% y la región patagónica 49,1%.
Solo con los partidos del conurbano bonaerense, la pobreza fue de un 59,7% y la indigencia 22,7%. Son 7.741.446 millones de pobres, de los cuáles 2.939.274 millones son indigentes.
Sin lugar a dudas, el aumento de la pobreza también se debe a que trabajadores asalariados (registrados e informales) y aquellos independientes continúan perdiendo frente a la inflación, que en estos primeros meses, la inflación es de un 79,8%, sin considerar que la inflación de diciembre cuando asumió el Gobierno de Javier Milei, la inflación fue de un 25,5%. Lo que también influye fue la caída del empleo, la licuación de la partida de los gastos sociales, la paralización de la obra pública y el crecimiento del desempleo.
Las cifras de la indigencia
Del mismo modo, el informe del INDEC puntualizó que “en promedio, los hogares indigentes tienen una distancia de $11.620 entre sus ingresos y el valor de la línea de la indigencia. En términos porcentuales, esto implica que sus ingresos en promedio se encuentran 33,4% por debajo de la línea de la indigencia. Mientras que en el caso de los hogares pobres, la distancia se refiere a la línea de la pobreza y es de $302.147 lo que implica una brecha de un 42,6%”.
De por si, el INDEC no difunde las cifras trimestrales de la indigencia y pobreza por la alteración que causa en la medición del cobro del medio aguinaldo, en junio y diciembre. Es por eso que las cifras se dan a conocer cada seis meses, tomando en cuenta el período enero-junio y julio-diciembre.
Por su parte, desde el Gobierno Nacional acusaron a la administración de Alberto Fernández por este aumento de la pobreza e indigencia.
A su vez, desde el Ejecutivo se ilusionaban con que el fenómeno este atemperado producto de mediciones de este tercer trimestre, que podría mostrar cierta “mejoría”, en línea con la baja de la inflación y la recuperación de los ingresos de los trabajadores asalariados.
“A nosotros nos votaron pidiéndonos que bajemos la inflación, y se está logrando. También dijimos que este 2024 iba a ser peor que el año pasado”, señaló una alta fuente del Gobierno de Javier Milei.
Manuel Adorni, Vocero Presidencial hizo un extenso desglose, donde apuntó contra el kirchnerismo: “es un número que va a volver a reflejar la cruda realidad que atraviesa la Argentina y es consecuencia del populismo”, destacó.
“Hemos heredado una situación desastrosa, la peor herencia que recibió un Gobierno en democracia, quizás de las peores que recibió un Gobierno en la historia”, cerró Adorni.